Primer Colectivo en Zona Norte, Provincia de Buenos Aires

Primer Colectivo en Zona Norte, Provincia de Buenos Aires
Primer Colectivo en Zona Norte, Provincia de Buenos Aires

Don José Rinaldi, primer dueño de un Colectivo en la Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires.

"Hola, te cuento que el colectivo en cuestión fue propiedad de mi bisabuelo Don José Rinaldi y fue el primero en recorrer las calles de la zona norte, y para que la gente comience a utilizar el servicio iban casa por casa ofreciendo sus bondades y se los invitaba a utilizarlo sin costo, por lo que para financiar dicha publicidad a los vecinos visitados se les ofrecía diferentes tipos de mercadería, por ejemplo la venta de naranjas. Finalmente fue reemplazado por el modelo 1935 de la marca Chevrolet el cual ya tenía más pinta de colectivo. Espero te sea útil y si lo publicas envíame la dirección. Gracias

ANGEL EDGARDO RINARDI

Buenos Aires Antiguo agradece al Sr. Angel E. Rinardi por enviarnos este material."

Don José Rinaldi, primer dueño de un Colectivo en la Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires.
Don José Rinaldi, primer dueño de un Colectivo en la Zona Norte de la Provincia de Buenos Aires.

Un poco de Historia del Transporte Colectivo en Buenos Aires.

A finales del siglo XIX y principios del siglo XX, la fisonomía de la Ciudad de Buenos Aires se transformaba a un ritmo vertiginoso. La inmigración masiva y la expansión de la cuadrícula urbana exigieron soluciones inmediatas para conectar a los vecinos de los barrios periféricos con el centro comercial y administrativo. Fue en esta época dorada cuando nació y se consolidó el transporte colectivo porteño, un sistema que modeló las costumbres y el trajín cotidiano de la sociedad decimonónica.

Para los apasionados de la nostalgia urbana, los tranvías antiguos y la evolución de las calles de la ciudad, portales especializados en el archivo fotográfico y la memoria de época como Buenos Aires Antiguo ofrecen un viaje visual único. A través de sus colecciones, es posible limpiar el polvo del tiempo para volver a escuchar el rumor de los transportes que forjaron la identidad de la gran capital.

La Era del Tranvía: Del Caballo a la Electricidad

  • El tranvía de tracción a sangre: Las primeras líneas, inauguradas en la década de 1860 y 1870 por pioneros como los hermanos Méndez o Julio Argentino Roca, utilizaban vagones arrastrados por caballos. El "corneta", un empleado que tocaba una corneta de bronce para anunciar el paso del vehículo en las esquinas sin ochava, se convirtió en un personaje icónico de los barrios.

  • La revolución eléctrica: En 1897, Buenos Aires vio rodar su primer tranvía eléctrico. Este avance tecnológico permitió triplicar la velocidad y la capacidad de pasajeros, uniendo de forma eficiente San Telmo, La Boca y los nacientes barrios de Flores y Belgrano. Hacia los años 20, la red de tranvías porteña era una de las más extensas del mundo, ganándose el apodo de la "Ciudad de los Tranvías".

El Nacimiento del "Colectivo": Una Invención Porteña

  • La crisis de 1928: El origen del colectivo, tal como lo conocemos hoy, nació de la necesidad y el ingenio criollo durante una crisis económica que afectaba a los taxistas porteños. El 24 de septiembre de 1928, un grupo de choferes que solía reunirse en un café de Rivadavia y Lacarra decidió comenzar a realizar viajes con tarifas fijas por pasajero, siguiendo un recorrido establecido.

  • Las primeras líneas: Aquellos primeros autos de alquiler modificados (con capacidad para 5 o 7 pasajeros) unían inicialmente Plaza de Mayo con Floresta. La aceptación del público fue tan inmediata que los vehículos pronto crecieron en tamaño, incorporando carrocerías de madera fabricadas por artesanos locales, lo que dio origen al clásico "colectivo" argentino.

El Subte: La Conquista del Subsuelo

  • La Línea A (1913): Buenos Aires se convirtió en la primera ciudad de América Latina y de todo el mundo hispanohablante en contar con una red de trenes subterráneos. La Compañía de Tranvías Anglo-Argentina inauguró el primer tramo entre Plaza de Mayo y la Plaza Miserere (Once), decorando sus estaciones con azulejos polícromos y carritos de madera que hoy forman parte del patrimonio histórico nacional.

Redescubrir la historia del transporte colectivo en Buenos Aires nos permite entender cómo el pulso íntimo de la ciudad se movía al compás de las guitarras en los conventillos, el trajín de los mercados de abasto y las vías que cruzaban la gran urbe antes de la llegada del hormigón contemporáneo.